jueves 10 de noviembre de 2011
apuntes para un feliz cumpleaños
la calle está tan llena de ausencia, tan escandalosamente llena de ausencia. y pienso en frases tristes y falsas como nunca más, y me dan ganas de una cosa que se parece más al vómito que al llanto. y no sé si es con todas las letras el peso de un nombre, de un delirio, o si simplemente perdí la tolerancia al esmog, a la ciudad y a su mugre. y voy acumulando odio, un odio feroz, de luna llena. miro a la gente en sus jaulas rodantes y me despiertan el más profundo desprecio. me importan tan poco ustedes y sus normas que atravieso las calles cuando me da la gana, que mi sangre encharque sus horrendos parabrisas. -y se detienen, diosguarde. entonces me siento tan etéreo, tan por encima de la cloaca que son que me propongo: ¿y si provoco un choque, aquí, ahora? frácata, me mando hacia la calle en el momento en que venía un yaris negro lo suficientemente a prisa como para frenar a tiempo, pita con furia (es decir que me ladra, perro que es). le saco la lengua al conductor, él acelera. la gente no tiene tiempo ni siquiera para recibir mi odio. entonces, terco de mí, segundo intento: frácata, otra vez a la calle. chirrido de frenos, éste si venía rápido. se detiene exactamente frente a mí y luego el dulce sonido. se despapayan entre sí, contra sí, desde sí, mutua y francamente. las carrocerías se acogen una a la otra, se contactan, se muerden. el cocker gris de atrás monta al pastor alemán todo terreno que le precede y le busca, meneando la cola. el hecho es inasible, sucede y ya: el alfalto se llena de vidrios, los sillones de sangre que costará limpiar, yo no me lleno de alivio, pero canto: pass the Dutchie on the left hand side.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

yo también me le he estado atravesando a los buses. con motivos distintos, quizás (o no). pero aún sin éxito. quizás hoy. es 22
ResponderSuprimir