sábado 2 de julio de 2011
p
es la hora en que el delirio llama. -buenas noches - le digo a mi nostalgia. todo parece contener la sustancia del eco, incluso tu cara, allá, en ese recóndito baúl. las luciérnagas enmudecen, baila la brisa tras la ventana, serena y ebria. yo, que no sé de lunas nuevas, percibo el olor amargo del rocío y me estallan las esporas de la piel. y vos, venablo umbrío que me atraviesa, tenés alas de memoria o de mariposa. detrás de mi mano que mendiga aliento tibio continúa susurrando un acordeón cansado. en el piso palpitan mis huellas, en el sueño que vas conformando palpita una lágrima hecha cristal. y mis labios y los tuyos se preguntan: a quién se le ocurrió inventar la madrugada.
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