miércoles 20 de octubre de 2010

Vamos

El viento pinta con saliva de pinceles nuestro ocaso margarita, nuestro ocaso ensoñación y vértigo. Aquí te traigo el verde y el amarillo, una guirnalda roja florecida, una orquídea de fuego púrpura, una canción colorida. Te traigo el copal que es incienso de mi memoria, ofrendas para tu altar y tu tristeza. Traigo lunares nuevos para desordenar tu cara y tus constelaciones; manos y dientes y nubes y este perverso precipicio. Yo no te traje el mar, pero aquí está, vino a participar de esta novedad.
Vení y te soplo un delirio en cada oreja, vení y te fabrico un arete de artesanía, de dulce, de queso, de rabia, de mi orfebrería. Vení y te cuento la historia de cuando entonces. Vení por mi eco y mi sombra, por mi cansancio. Vení a olfatear no otra cosa que el presente, esta mentira estúpida y milagrosa.
De más allá de mis pies no sé nada y te lo prometo: todo ese vacío, esa selva, esa oscuridad. De más allá de mis pies sólo sé decirte una palabra.

3 comentarios:

  1. Excelente!

    Me encantó la imagen de la saliva de los pinceles.

    Hermoso de veras.

    Gracias

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